El universo del chocolate belga en Bruselas

El universo del chocolate belga en Bruselas

Si Bruselas tuviera un perfume, ¡sería definitivamente de chocolate!

Cuando llegues a Bruselas, cierra tus ojos... respira los mágicos aromas que impregnan el barrio de los maestros chocolateros. Primero derrite los manons, las trufas, mendiants y otras delicias chocolateras que son compradas y vendidas en innumerables tiendas a tu alrededor. Prueba suerte en uno de los muchos talleres para aprender el arte de las delicias del chocolate. Haz una fiesta con tus colegas o amigos en las tiendas de chocolate que abren sus puertas y sus corazones para ti... siempre hay algo, incluso para los más jóvenes. Descubre los secretos más íntimos del chocolate en los museos de la ciudad. Disfruta de una experiencia chocolatera de los pies a la cabeza. Pura felicidad...

  • La historia del pequeño grano de cacao que se convirtió en praliné

    Diez años después de que Cristóbal Colón llegase a América, el grano de cacao comenzó su conquista en Europa. Este extraño grano, más preciado que el oro, había sido exclusivamente preservado por los reyes y gobernantes más poderosos. A medida que la insdustria se desarrollaba, se hizo rápidamente disponible para la gente común. La historia de amor entre Bruselas y el chocolate estaba apunto de empezar. Jean Neuhaus, un farmacéutico, desarrolló una original técnica para enmascarar el sabor desagradable de las medicinas recubriéndolas con una fina capa de chocolate . En 1912, tuvo la inspiradora de sustituir las medicinas por... nata fresca. ¡Nació el praliné! Y para proteger estos delicados pralinés, su mujer creó un embalaje de cartón diseñado para que pareciera un joyero: el ballotin. Cien años después, un ballotin lleno de pralinés siempre es el regalo más popular que dar o recibir en Bruselas.

     

  • Paseos para saborear 

  • Sablon

    El distrito del Sablon tiene un enorme rango de chocolaterías para visitar. Pierre Marcolini es uno de líderes, reinventando la industria con sus intensas y aromatizadas creaciones de chocolate. Wittamer todavía es el maestro del arte chocolatero. Muy cerca, no te olvides de visitar estas tiendas de chocolate: Belvas y sus pralinés 100% orgánicos y a precios asequibles, los míticos manons de la casa histórica de Léonidas y Passion Chocolat, que te animan a redescubrir sabores perdidos.

    Galerías Reales de San Huberto

    El barrio del centro es la cuna histórica del arte de los chocolateros de Bruselas. Fue en Las Galerías Reales donde nació el praliné, gracias a la ingenuidad de Jean Neuhaus. Aquí también podrás encontrar Corné 1932 y Corné Port-Royal en una magnífica tienda estilo Art Nouveau y Mary, un establecimiento histórico que ofrece alrededor de 70 tipos diferentes de chocolate que abarcan desde la mousse hasta el justamente conocido manon.

    En la Grand-Place

    El barrio está repleto de grandes personajes del mundo del chocolate. Jean-Philippe Darcis sugiere que su chocolate sea acompañado por un buen vino, champán o whisky. Ls increíbles creaciones de Pierre Ledent llevan los deliciosos nombres de Rosa, Gigi y Pamela. Bruyerre vende deliciosos pralinés caseros famosos por su relleno; y Godiva, que se vende en alrededor de 80 países, te encantarán sus exquisitos chocolates clásicos con su especial y delicioso sabor que no podrás adivinar. Jean Galler se las arregla para combinar chocolates de renombre bruselenses con el mundod e la animación y sus divertidas galletas de lengua de gato diseñadas por Philippe Geluck.

    Mont des Arts y Santa Catalina

    En un distrito tan de moda como Santa Catalina, un aroma irresistible te guiará por un camino hasta la tienda de Frederic Blondeel. Es un apasionado del arte del chocolate y un asador extraordinario y mientras estés allí, déjate llevar por la tentación y pide un helado o un excepcional chocolate caliente en su café. ¿Eres un aficionado de las orangettes y otros frutos dulces? Entonces dirígete a Mont des Arts, a la tienda-taller de Laurent Gerbaud y trata de resistirte a sus fortunellas, jengibre y peras escondidas bajo una capa del grand cru más oscuro... bastante irresistible.

    Otros tesoros que puedes encontrar en Bruselas

    En el barrio Baili-Bascule todos hablan del recién llegado Benoit Nihant. Es un verdadero artesano que viaja hasta los rincones más lejanos del mundo para seleccionar los mejores granos de cacao. Los tuesta él mismo con la máxima dedicación al detalle y después procede a convertirlos en chocolates de alta gama, uno de sus grandes fans es Lionel Rigolet, el chef del restaurante con varias estrellas "Comez chez soi", para el cual ha producido dos creaciones únicas.

    Entre Flagey y el distrito la Chasse, la boutique Vandenhende ofrece dulces de producción local: pralinés con miel del Paque del Cincuentenario y ganaches con sabor a frambuesa de Cuberdon. Jérôme Grimonpon, que fue elegido el mejor artista chocllatero de 2012, crea un praliné diferente cada mes hecho con productos de temporada en su tienda única en Uccle.

     

  • Talleres y otros descubrimientos 

  • Hazlo tú mismo y experimenta la diversión más sabrosa en Bruselas. Es tu elección: prueba grand crus y prepara trufas o mini mendiants en Laurent Gerbaud. Toma parte en una demostración interactiva y descubre la extraoridinaria historia del cacao y crea un praliné en Planète Chocolat. En los talleres Mary, puedes experimentar la conquista del nuevo mundo proyectada en una pantalla gigante. Y para los aficionado experimentados, Concept Chocolate hará vibrar tus papilas gustativas con su taller "Vin & Chocolat". De hecho tienes donde elegir...¡así que revisa tu agenda y haz una visita!

     

  • Museos para saborear

  • Dos museos te enseñarán todo sobre el famoso grano del cacao: el Belgian Chocolate Village - situado en la antigua y deliciosa panadería-choclatería Victoria, a un tiro de piedra de la Basílica del Sagrado Corazón - es el museo más grande de Bruselas dedicado al chocolate. Cerca de la Grand Place, pásate por Choco-Story Brussels, imprescindible para cualquier amante del chocolate belga.

     

  • Salsas de chocolate de todo tipo 

  • ¿Así que pensabas que el chocolate era solo un poco de felicidad azucarada que se derrite en la lengua, o algo para darle sabor a un vaso de leche? Te vas a sorprender. El chocllate es como una navaja suiza, hay mil maneras de usarlo:

    Puede ponerte guapo: añadido a los cosméticos más avanzados dejará tu piel brillante y fresca. Puedes ser envuelto en chocolate para un delicioso masaje. Los mejores chefs lo han traido a la mesa con un nuevo enfoque en los platos más famosos de la cocina bruselense. Así que, sólo para ti, aquí tienes la receta de las "deliciosas carbonades con chocolate de Bruselas"... ¡Pruébalas!

     

    1kg de excelente ternera guisada
    750ml de vino tinto
    40g de chocolate negro con 70% de cacao
    250g de bacon ahumado o panceta
    2 cebollas
    2 dientes de ajo
    1 zanahoria cortada
    1 atadillo de hierbas
    40g de mantequilla
    1 clavo de olor
    4 cucharadas de harina
    Sal y pimienta fresca molida
    Aceite de oliva

    Calienta el aceite de oliva en una sartén grande y sella la carne por cada lado. Échale la harina y mézclalo bien(mezclando el jugo de la carne). Añade el bacon o panceta cortado durante unos 2-3 minutos. Añade el vino, cebolla y ajo picado, la zanahoria, el atadillo de hierbas y el clavo. Cúbrelo y cocínalo durante 2 horas a fuego medio. Añade el chocolate y cocínalo durante 2 minutos más. Condiméntalo y sírvelo con patatas caseras (French fries). ¡Que aproveche!

     

  • Deja que alguien te guíe  

  • Si necesitas la ayuda de algún experto hay varios entusiastas y guías bien formados a los que les encantará compartir contigo la historia del pequeño grano de cacao, junto con los secretos de los mejores chocolateros de Bruselas. Descubrimientos, degustaciones y diversión garantizada... ¡pregunta por el programa!

     

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