Paseos insólitos por cementerios de Bruselas

Paseos insólitos por cementerios de Bruselas

Entre estación y estación, los cementerios de Bruselas presentan diferentes caras. En la ciudad, un cementerio ofrece una infinidad de posibilidades para pasear.

Estos lugares de memoria y recogimiento son espacios donde reinan la más absoluta calma y el más absoluto silencio. Exuberantes en primavera y enigmáticos en invierno, estos atípicos paisajes se renuevan sin cesar; sin embargo, es en otoño cuando deslumbran. Las hojas adquieren tonos inéditos que transforman los pasillos de los cementerios en caminos para insólitos paseos. Son muchas las personas que recorren los senderos de estos parajes llenos de historia. Hágalo usted también y aléjese por un rato de la trepidante vida urbana.

  • Paseo campestre por el cementerio de Evere

    El cementerio de Evere, el más grande de la región de Bruselas Capital, ofrece infinitas posibilidades para pasear. Por su aspecto, similar al de un parque, lo frecuentan en temporada baja los aficionados al senderismo. Auténtico remanso de paz, alberga árboles excepcionales, así como una variada fauna.

    A ambos lados de las extensas avenidas del cementerio podrá descubrir majestuosas tumbas de diferentes estilos, entre ellos art nouveau y art déco, que se encuentran junto a monumentos dedicados a acontecimientos como la batalla de Waterloo o la Revolución belga. Por estos caminos, los paseantes buscan, curiosos, las sepulturas donde descansan ciertas personalidades, como, por ejemplo, François van Campenhout, compositor de La Brabanzona (himno nacional belga), o Charles de Brouckère, el alcalde de quien toma su nombre la célebre plaza del centro de Bruselas.

  • Un paseo atemporal por el cementerio de Uccle-Dieweg

    Abandonado desde 1958, el cementerio de Uccle-Dieweg acoge a una serie de personalidades bruselenses como el arquitecto Paul Hankar, la familia de banqueros Lambert y la feminista Isabelle Gatti de Gammont. Algunos huéspedes de excepción, como Hergé, fueron enterrados allí. Cuenta la leyenda que el Día de Todos los Santos Tintín se acerca a rendir homenaje a su creador. No dejen pasar la ocasión de saludarlo.

    Este lugar de reposo se ha convertido en un lugar de paseo donde el tiempo parece haberse detenido. La hiedra y las flores antiguas han invadido las tumbas, la naturaleza se ha abierto camino y confiere al entorno una atmósfera particular. El cementerio, situado en el centro del municipio de Uccle, recibe visitas de paseantes que buscan perderse por sus caminos, convertidos en el campo de juego favorito para los zorros.

  • Recorrido histórico por el cementerio de Laeken

    Construido en el siglo XIII, el cementerio de Laeken es el más antiguo de Bruselas. Cuenta con una extensa red de galerías funerarias subterráneas accesibles a través de algunos de los monumentos diseminados por este museo a cielo abierto. Esta versión bruselense del cementerio Père Lachaise acoge los cuerpos de la familia real belga. Aparte de estos huéspedes destacados, este lugar alberga a algunos alcaldes de la ciudad, así como las tumbas de los célebres arquitectos Balat y Poelaert. En él también descansa la Malibran, cantante, e incluso una de las estatuas originales de El pensador de Auguste Rodin, que ornamenta la tumba de Joseph Dillen.

    Extras: El otoño aporta la luz ideal para los fotógrafos que desean captar el alma del espléndido corazón de la iglesia gótica contigua.

  • Recorrido arquitectónico por el cementerio de Ixelles

    Cuando pasee a través de la historia en el extenso cementerio de Ixelles, no se pierda los magníficos monumentos que en él se hallan. Victor Horta no solo se halla enterrado en él: también puso su granito de arena en el edificio, al encargarse del suntuoso mausoleo de la familia Solvay. Aquí descubrirá otra maravilla de la escultura, la tumba en piedra azul de Charles de Coster, ornamentada con una conmovedora estatua de Thijl Uylenspiegel.

    Situado cerca de cuarteles militares, acoge a otros testigos de nuestra historia en numerosas sepulturas de soldados y militares, entre las que se encuentra la del célebre general francés Georges Boulanger. Allí encontrará también las tumbas de gran cantidad de artistas e intelectuales como Jules Bordet, el barón Empain, Eugène Ysaÿe o Camille Lemonnier.

  • Descubra las galerías funerarias de Molenbeek

    El cementerio de Molenbeek tuvo un nacimiento más bien accidentado. Fue el primero que abrió tras la «guerra de los cementerios», que enfrentó a católicos y liberales de la ciudad, y alberga una particularidad que intriga a los transeúntes y los hace detenerse:  unas impresionantes galerías funerarias neoclásicas en forma de U, que hacen de este cementerio un lugar insólito. Puede acceder a este notable conjunto arquitectónico por un pabellón coronado por una majestuosa cúpula.

    Al pasear por sus pasillos, fíjese en las tumbas de las personalidades que allí reposan. Este cementerio acoge a varios antiguos alcaldes del municipio, así como los restos de Jean Piron, comandante de la brigada belga que formó parte de la liberación de Bruselas en 1944.