Patrimonio de la UNESCO en Bruselas

¿Qué tienen en común el Taj Mahal y las Pirámides de Egipto con la Grand Place y otros lugares excepcionales de Bruselas?  Todos ellos forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Para ocupar un lugar en la célebre Lista, el sitio en cuestión debe «poseer un valor universal excepcional» y satisfacer por lo menos uno de los diez criterios de selección exigidos. La Grand Place de Bruselas superó con éxito los requisitos y se inscribió en 1998; desde entonces, otros muchos lugares de Bruselas han conseguido ocupar un lugar en esta prestigiosa Lista.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura es una sección de la ONU creada en 1945 tras los dos conflictos mundiales del siglo XX. Su objetivo consiste en ampliar los acuerdos internacionales a las esferas intelectual y moral para no limitarse al entendimiento y la solidaridad económicos y políticos.

  • Grand Place

    La Grand Place (Plaza Mayor) de Bruselas se inscribió en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1998. La UNESCO ve en esta plaza un ejemplo excepcional de combinación ecléctica y muy lograda de los estilos arquitectónicos y artísticos característicos de la cultura y de la sociedad de esta región. El sitio ilustra de manera destacada la evolución y el éxito de una ciudad comerciante del norte de Europa en el apogeo de su prosperidad.

    Lugar de comercio desde el siglo XII («Nedermerckt» o «Marché bas»), la plaza se cubrió progresivamente de casas y de mercados, principalmente de madera. El Ayuntamiento gótico se construyó en el siglo XV en tres fases y fue en este mismo siglo cuando los gremios se establecieron en las casas que rodean la Grand Place. Víctima de un bombardeo de las tropas de Luis XIV en 1695, se reconstruyó casi totalmente en esa ocasión. Durante los siglos siguientes, experimentó importantes renovaciones y modificaciones.

  • Casas de Victor Horta

    Bajo esta denominación se inscribieron en el año 2000 cuatro obras del gran arquitecto belga Victor Horta en la Lista del Patrimonio Mundial. La UNESCO considera que este conjunto de casas es «un ejemplo excepcional de la arquitectura art nouveau» y una «manifestación del genio creador que representa la expresión más sobresaliente de la influencia del estilo art nouveau en el arte y la arquitectura». Este estilo se percibe como un enfoque radicalmente nuevo y precursor de cambios futuros.

  • Casa Tassel

    Este edificio se considera la obra fundadora del art nouveau en Bruselas. Se trata de una mansión diseñada en 1893 por el arquitecto a petición de su propietario, Emile Tassel, profesor en la Université Libre de Bruxelles (ULB) y masón, igual que Horta. Tassel era soltero, vivía con su abuela y quería una casa donde poder recibir también a sus amigos y proseguir sus trabajos científicos. Esta construcción reúne los elementos más característicos del art nouveau: estructura metálica visible, integración de la decoración con la estructura, grandes aportaciones de luz natural (lucernario), etc.

  • Casa Solvay

    Este edificio, representativo de las necesidades de una gran familia burguesa del siglo XIX, se construyó a finales de la década de 1890 por petición del empresario Armand Solvay. Esta casa es sin duda una de las obras de más éxito de Horta, para la cual dispuso de recursos económicos casi ilimitados y de un entendimiento perfecto con el cliente. Los elementos del estilo art nouveau están muy presentes: estructura visible con columnas, pilares y vigas metálicas, apertura de los espacios, aportación de luz natural e incluso un sistema de climatización natural.

  • Casa van Eetvelde

    Situada cerca del barrio europeo, esta casa fue concebida en 1895 para Edmond van Eetvelde, diplomático y Secretario General del Estado Libre del Congo. La casa contigua (número 2) también fue diseñada por el mismo arquitecto a petición del propio van Eetvelde y se destinaba al arrendamiento. Entre otros elementos característicos del estilo Horta, la casa principal cuenta con muchos elementos metálicos visibles, un jardín de invierno cubierto por un magnífico lucernario, una gran fachada de estética industrial...

  • Casa-taller de Victor Horta

    Estas dos casas fueron diseñadas por el arquitecto entre 1898 y 1901: en el número 23 se encuentran su estudio de arquitectura y su taller de escultura, y en el número 25 se ubica su vivienda personal. Fachadas de piedra blanca, integración de los elementos estructurales en la ornamentación, herrería de alta calidad, gran entrada de luz por los ventanales de cristal o las vidrieras del techo...y otros muchos elementos propios de Horta y de su arte.

  • Palacio Stoclet

    Este edificio pasó a formar parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2009, como «obra maestra del genio creador de la secesión de Viena», una especie de adaptación austriaca del art nouveau. «Constituye un símbolo del modernismo constructivo y estético de Occidente a principios del siglo XX» y ejerce «una influencia considerable en el nacimiento del art déco».

    Construido entre 1905 y 1911 en una de las grandes avenidas de Bruselas, el edificio fue concebido por el austríaco Josef Hoffman y constituye su obra más renombrada. El propietario, Adolphe Stoclet, era banquero y coleccionista. Diseñado sin restricciones económicas ni estéticas, el conjunto «palacio y jardín» presenta una geometría depurada que marca una ruptura con el art nouveau.

  • Meyboom

    Este acto del folclore bruselense se inscribió en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2008. Forma parte de ella junto con otras manifestaciones similares de Bélgica y Francia, bajo la designación de «Gigantes y dragones procesionales de Bélgica y Francia». Estos actos se consideran «un conjunto original de manifestaciones populares festivas y representaciones rituales», que representan animales o héroes míticos, oficios o personalidades locales contemporáneas, personajes históricos, bíblicos o legendarios.

    El Meyboom, que consiste en plantar un árbol en el cruce de dos calles, es una tradición folclórica cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. Se dice que esta tradición es fruto de una disputa entre las ciudades de Bruselas y Lovaina con motivo de la recaudación de los impuestos sobre la cerveza. Los bruselenses tomaron la delantera y adquirieron el privilegio de plantar un árbol todos los 9 de agosto antes de las 17:00; de no ser así, el derecho se transferirá a la parte opuesta, Lovaina.

  • La cultura de la cerveza en Bélgica

    No es por casualidad que la Maison des Brasseurs ocupa desde el siglo XIV un lugar tan importante en la Grand Place de Bruselas: la cerveza es indisociable de Bruselas y del resto de Bélgica, que cuenta con unas 200 cervecerías y 2500 cervezas diferentes. Este renombre mundial se lo debemos a las abadías que elaboran cerveza desde la Edad Media, pero también a nuestras exclusivas cervezas, como la gueuze lambic, elaborada en Bruselas desde 1900 por la cervecería Cantillon. En 2016, la UNESCO reconoció el importante papel que desempeña la cultura de la cerveza en la vida cotidiana y en las festividades de Bélgica y la inscribió en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.