Comida callejera en Bruselas

Comida callejera en Bruselas

El fenómeno de la comida callejera ya lleva varios años marcando tendencia y ha evolucionado hacia una oferta más amplia con comidas equilibradas, exóticas y adaptadas a todos los gustos. Esta tipo de comida ya no se limita a las conocidas food trucks y barras de ensaladas. También los restaurantes están ofreciendo menús y bebidas para llevar o para consumo en el local. Esta cocina nómada con tintes multiculturales te ofrece especialidades culinarias procedentes de todos los rincones del planeta. Aventúrate y visita uno de estos restaurantes para probar platos mexicanos, hindúes, americanos o asiáticos o también puedes decidirte por un menú orgánico, vegetariano e incluso vegetaliano.

  • My Tannour © Delphine Lang

     

    Monella

    Esta barra de comida callejera fue la primera de Bruselas en ofrecer comida italiana. Los responsables de este local en Ixelles son Ugo Federico y Francesco Cury, los propietarios de Racines, el restaurante del edifico aledaño. En Monella, los dos chef pretenden rendir un homenaje a la cocina callejera italiana y belga. En este puesto de patatas fritas-barra de comida, puedes probar la pizza frita, un clásico de la comida callejera italiana. Se trata de una pizza, como dice el nombre, con la misma guarnición que una pizza clásica (salsa de tomate, albahaca, queso ricotta...) pero la diferencia está en que es más ligera gracias a la masa alveolada y sobre todo, que la fríen en aceite en vez de hornearla. De esta manera resulta más crujiente, sin ser grasosa. La carta también incluye otras especialidades de la gastronomía italiana como bombe fritte, panzerotti y schiacciate.

    Monella
    © Yvan Guerdon

    Bobbi Bao

    Este bar-restaurante recién abierto se encuentra en pleno corazón de Bruselas, al lado de la Grand-Place y de la Bolsa. La cocina de este proyecto de los chefs Yoth Ondara (Crab Club) y Cédric Gérard (Café des Halles, Bobbi Market y la micro-cervecería Bobbi) es ecológica, orgánica y casera. La especialidad de la casa son distintas versiones del bao, un pequeño pan brioche cocinado al vapor cuyos orígenes milenarios se encuentran en Asia oriental.  Prueba los Bao Burgers con bollitos caseros, las cervezas «Bobbi» y los cócteles de sabores asiáticos. La carta de postres incluye delicias como helados artesanales o «kakigori», los raspados con sirope japoneses. Si te gusta la música que acompaña la comida, siempre puedes llevártela: es la novedad de la semana en vinilos de Caroline Music. Antes de que te vayas, no dejes de visitar el espacio de exposición.

    Bobbi Bao

    Wolf Food Market

    Según la leyenda, el lugar donde está Wolf [“lobo” en neerlandés], era un abrevadero de los lobos que vivían en la región. Mucho más tarde, se construyó el edifico bancario actual donde trabajaban «lobos de las finanzas».  El nombre de la calle, « Fossé aux Loups » [Fosa de los lobos] , cerca de la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, en pleno centro, hace referencia a este pasado. Actualmente es un mercado gastronómico donde puedes vivir una verdadera experiencia gastronómica. Los 19 restaurantes y 2 bares te permiten hacer un vuelta al mundo gastronómica con una oferta que va desde hamburguesas gourmet y sushi hasta pastas frescas y panes sirio-libaneses. Déjate seducir por los poke bowls o los gofres gastronómicos del reputado chef Yves Matagne. Después de comer puedes relajarte un rato en el chill room y antes de irte, no olvides pasar por el Food Hub, el mercado orgánico y cero residuos de este templo de la gastronomía.

    Wolf Food Market
    © Wolf

    Liu Lin

    Este restaurante debe su nombre compuesto a los nombres de las dos hermanas de origen taiwanés que te invitan a disfrutar una versión totalmente vegana de la cocina de su tierra. Es muy probable que al principio, te confunden los nombres de los platos porque hacen referencia a guisados de carne. E incluso, une vez servidos en la mesa, por su aspecto parece carne. Sin embargo, tu paladar te confirmará que las dos chefs te han engañado, para bien. Seguro que no podrás resistirte a esta cocina vegana que te invita a probar tofu, soya y setas shiitake.  Con platos tan deliciosos, también los carnívoros terminan optando por lo vegetal, y esto es precisamente el objetivo de Liu y Lin.

    Liu Lin
    © Dylan Berrier

    Fernand Obb Delicatessen

    Esta casa de comidas especializada en cocina popular belga recibe su nombre del gato del dueño, Fernand y del término «Ob Bruxelles» con el que antes se designaba el municipio de Saint-Gilles. Su dueño, Cédric Mosbeux, lo abrió en marzo de 2018. Este establecimiento es restaurante, catering, tienda de delicatessen y sala de eventos a la vez. El menú está conformado por productos de origen belga y los platos se preparan en el local o son de artesanos locales. En Fernand Obb, la quisquilla, el camarón gris del Mar del norte, es la reina. Pide el pistolet [bolillo crujiente] con la croqueta de quisquillas para que pruebes la mejor croqueta de camarones grises de Bruselas. Cédric ganó este galardón dos veces, en 2018 y 2019. Este chef también te propone platos como hamburguesas, salmón ahumado de la casa y «gaufrites», patatas fritas en forma de gofre. Disfruta de las joyas de la cocina belga en este local que tiene una preciosa pared de azulejos con la aguadora, una figura emblemática de Saint-Gilles.

    Fernand Obb Delicatessen

    Old Boy

    Este bistró asiático fue creado por John y Xavier, dos eurasiáticos que tenían ganas de reencontrarse con los sabores culinarios de su tierra. En este restaurante de Ixelles puedes compartir platos de carne, vegetarianos y veganos: bao con tofú, ensalada de pollo picado o tallarines de pasta con pimienta y res. La carta de bebidas incluye especialidades de países del mundo entero. Por el momento, solo ofrecen servicio de cena. No olvides reservar mesa en su  sitio antes de emprender el camino.

    Old Boy

    Smash

    También esta casa de comidas acaba de abrir. El local se encuentra al lado de la Place Flagey y se trata de un proyecto de Stéphanie y Cristophe, cuyos foodtrucks ya son bien conocidos en la capital. Su carta incluye smashburgers y lobster rolls (sándwiches de cangrejo) preparados con productos locales (salvo el cangrejo, que importan de Canadá). Sus innovadores sándwiches se basan en combinaciones creativas con productos como el cangrejo y la carne de res. Ambos chefs apuestan por la calidad de cada producto utilizado en su carta.  También las cervezas son de producción local: todas vienen de pequeñas fábricas de cerveza bruselenses.

    Smash
    © Jon Verhoeft

    My Tannour

    George, un chef de origen armenio y libanés que creció en Siria, es el encargado de los fogones de esta casa de comida siria. Nada más entrar te topas con dos grandes hornos de barro cocido, los tannours, que le dan el nombre al establecimiento. Luego está el horno de hierro forjado, de donde salen kilos de carne pollo, res y cordero. En el restaurante de Georges se comen tannours, los panes sirios horneados y elaborados allí mismo y rellenos de carne, o para los veganos, de preparaciones como el falafel o caviar de berenjena.  Puedes disfrutar de estos deliciosos tannours en tres distintos locales repartidos por Bruselas: Ixelles, Saint-Gilles ou Wolf (ver arriba).

    My Tannour
    © Delphine Lang