Sumérjase en el mundo de Magritte en Bruselas

René Magritte es una figura omnipresente en Bruselas, pero no solo en el Museo Magritte situado en la Place Royale y en la casa René Magritte de Jette, que durante años fue su principal residencia en la capital. Existen otros muchos lugares en Bruselas que cuentan historias fascinantes sobre este personaje tan emblemático. Descubra el mundo surrealista de Magritte en Bruselas.

  • Museo Magritte Museum

  • El corazón de Bruselas oculta una colección excepcional de obras del pintor surrealista belga René Magritte en el museo Magritte. Esta colección consta de más de 200 obras y es la más rica del mundo. Este museo multidisciplinario alberga pinturas, gouaches, dibujos, esculturas y objetos pintados, especialmente carteles publicitarios, partituras musicales, así como antiguas fotografías y películas realizadas por el propio Magritte. A finales de los años 20, René Magritte, que formaba parte de un pequeño grupo de iconoclastas de Bruselas, atrajo la atención del público al poner en entredicho el imaginario tradicional de forma radical. Pronto se convirtió en una de las figuras más destacadas del surrealismo tanto en Bélgica como en el extranjero.

  • La Fleur en Papier Doré

  • A mediados de los años 40, el poeta anarquista y filósofo bruselense Gérard (Geert) van Bruaene adquirió este pequeño café artístico al que bautizó como «La Fleur en Papier Doré- Het Goudblommeke in Papier». Geert van Bruaene era una persona cercana al grupo surrealista de Bruselas a la que le encantaba recibir en su café a sus amigos Louis Scutenaire, Marcel Mariën, E.L.T Mesens, Irène Hamoir o Camille Goemans. René Magritte también se pasaba por este lugar de vez en cuando. Este también fue el bistró favorito de Pierre Alechinsky, Jacques Brel y Hergé. Este extraordinario cafetín, todavía presidido por el retrato del grupo surrealista, sigue conservando su encanto de antaño. La gente se reúne en este lugar para sumergirse un ambiente especialmente inusual, heterogéneo e impregnado de historia.

  • Greenwich

  • «Si Magritte pinta igual de bien que juega al ajedrez, todavía le queda un largo camino por delante». Cuenta la leyenda que así se describía a René Magritte cuando intentaba vender sus lienzos en el Greenwich. El Greenwich, un reputado café, bien merece desviarse un poco del recorrido. Su reputación se debe a que este era el tempo de los jugadores de ajedrez y a que Magritte solía jugar allí con otras figuras del surrealismo de Bruselas. Hoy en día, el Greenwich es una cervecería en la que se sirven platos típicos belgas y cuya decoración sumerge al visitante de golpe en la época en que Magritte y sus amigos arreglaban el mundo en torno a una buena cerveza de estilo gueuze.

  • El museo René Magritte

  • El museo René Magritte está situado en la casa en la que el famoso pintor surrealista vivió durante veinticuatro años. Este espacio vital, recreado con mobiliario auténtico, sirvió de inspiración a Magritte en su trabajo. El artista pintó casi la mitad de su obra en el comedor de este apartamento. Este discreto lugar fue testigo del desarrollo de su período más creativo, del que surgieron algunos lienzos grandiosos. El número 135 de la rue Esseghem también se convirtió en el cuartel general de los surrealistas belgas. Los amigos del pintor solían reunirse allí todas las semanas y organizaban todo tipo de happenings. De estos encuentros nacieron numerosas actividades subversivas, libros, revistas y panfletos. Estas actividades se encuentran representadas en los dos pisos superiores del museo a través de obras originales, fotos, objetos, cartas y otros documentos personales. La vivienda se restauró y transformó en museo entre los años 1993 y 1999, concebido como un homenaje permanente a uno de los pintores más geniales de todos los tiempos.

  • Cementerio de Schaerbeek

  • El cementerio de Schaerbeek, a pesar de ser más discreto que el de Père Lachaise en París, también se puede considerar un lugar imprescindible para los visitantes de la capital belga. Ofrece un entorno apacible por el que pasear y descubrir numerosas figuras emblemáticas de Bruselas. Allí descansan en particular muchas personalidades vinculadas al surrealismo, como el matrimonio Magritte, la pareja Scutenaire o el poeta Marcel Mariën, en cuya tumba se puede leer el siguiente mensaje: Il n’y a aucun mérite à être quoi que ce soit (No hay ningún mérito en ser lo que sea).