Un domingo en el barrio des Marolles

Un domingo en el barrio des Marolles

En el barrio popular des Marolles, el domingo es un día de mercadillos, ideal para salir a comer, pasear, deambular e impregnarse del ambiente bruselense de la capital.

Desde la iglesia de la Chapelle hasta el Palacio de Justicia, el barrio des Marolles es el más auténtico de Bruselas. Entre el mercadillo, los anticuarios, el arte callejero, los bares locales y las vistas panorámicas sobre la ciudad, pasar un domingo en les Marolles es de lo más autóctono. 

  • 09:00 h: el barrio de los anticuarios  

    Todos los días de 7 h a 14 h (y los fines de semana hasta las 15 h), la plaza Jeu de Balle se viste de todos los colores imaginables con los objetos expuestos por los vendedores de antigüedades. Visite este mercadillo desde la rue Haute, para continuar por la rue Blaes, donde podrá contemplar los escaparates de las tiendas vintage y embriagarse del ambiente cosmopolita de este «Marché aux Puces». Los ciudadanos se encuentran para tomar el café de la mañana, o incluso el aperitivo, en alguno de los numerosos bares que rodean la plaza. 

    12:00hUna parada para tomar unas «frites» 

    El reloj ya ha marcado la hora del almuerzo, por lo que le sugerimos que se dirija a la iglesia de Notre-Dame de la Chapelle. En la plaza, un discreto fritkot le está esperando. Regentado por una simpática pareja, aquí podrá probar las patatas fritas más crujientes. Y para disfrutar del momento, siéntese en uno de los bancos de la plaza de la Chapelle o suba hasta la plaza du Sablon, situada a tan solo dos minutos andando.

    13:00 h: La plaza des Ursulines 

    El lugar de visita obligada del barrio des Marolles, así como de la cultura urbana de Bruselas, es sin duda la plaza des Ursulines, el centro de encuentro de skaters consagrados y principiantes. No dude en tomarse su cartucho de patatas mientras los observa. La vista de sus acrobacias y el mural que decora el skatepark le dejarán impresionado.

    15:00 h: Paseo entre arte callejero 

    Piérdase por las calles del barrio des Marolles en búsqueda de sus obras de street art. Las encontrará por todas partes. A las 15 h, sin duda se habrá topado ya con la obra de Denis Meyers y Arnaud Kool, en la rue Haute, en la entrada del hospital CHU Saint-Pierre. Y encontrará también (al menos) otras cuatro en la rue Blaes. 

    17:00 h: Aperitivo en el Clef D’or

    De regreso a la plaza Jeu de Balle, tome asiento en la terraza del café La Clef D’or. Esta cervecería típica de Bruselas es el lugar ideal donde tomar el aperitivo. Déjese seducir por su amplia carta de cervezas artesanales o sus aperitivos de la casa.

    18:30 h: Hora de cenar

    Para disfrutar de unas magníficas vistas de la puesta de sol, diríjase tranquilamente al restaurante Restobières, donde tomará la cena. Con su marco insólito, sus especialidades de la gastronomía local cocinadas con cerveza y su amplia carta de cervezas, en este restaurante se sumergirá en el universo del folclore de Bruselas. Es también un lugar estupendo donde probar las famosas croquetas de gambas.

    21:30 h: Vistas panorámicas con puesta de sol

    Ya con el estómago lleno, ha llegado el momento de ver la puesta de sol. Tome el ascensor que le llevará directamente al techo de la ciudad, sobre la Place Polelaert. Tome asiento en uno de los bancos y disfrute de una magnífica puesta de sol con unas vistas envidiables sobre Bruselas, entre las 21:30 h y las 22:00 h. 

    22h: Una última copa... ¡cómo no!

    Tras este espectáculo para la vista tiene dos opciones para terminar bien el día: la primera, acostarse, y la segunda, tomar una última cerveza en el Pin Pon. Este bar presenta una variada carta de cervezas artesanales y de buenos vinos en un ambiente relajado. Para llegar, no tiene más que volver a coger el ascensor y bajar hasta la plaza Jeu de Balle.