Verano en Bruselas con niños

También en verano, la efervescente Bruselas es una ciudad fantástica para los niños. En efecto, el corazón de Europa ofrece un sinfín de cosas que hacer y muchas experiencias que vivir.

No importa si viaja solo o visita la ciudad en familia. Actuaciones teatrales en la calle, museos adaptados a los niños y atracciones, el único inconveniente será decidirse por una actividad. Y para tomar aliento tras todas estas aventuras, podrá ir a alguno de los parques de la capital más verde de Europa que, en el verano, cuenta incluso con una playa.

  • Princesas, dinosaurios, trenes y cómics, en Bruselas no se aburrirá.

  • La ciudad cuenta con un gran número de monumentos que no puede perderse por nada del mundo. El Atomium, su impresionante símbolo, es un ejemplo de ello. Inmediatamente después, podrá visitar el parque Mini Europa y pasar un buen rato en la última temporada del parque acuático Océade antes de su cierre definitivo el 30 de septiembre de 2018… ¡es ahora o nunca! ¿Viaja en familia? No hay ningún problema: hay muchos museos que los niños pueden visitar. Para conocer Bélgica y Bruselas de una forma agradable, puede empezar por el Museo BELvue y por la exposición experience.brussels. Venga a admirar los dinosaurios en el imponente edificio art nouveau del museo de Ciencias Naturales. Familiarícese con el surrealismo y déjese llevar por las asombrosas aves del museo Magritte. También puede (re)descubrir los héroes de los tebeos en el museo del cómic o deambular por el parque del Cincuentenario y, como broche final, disfrutar de unas vistas impresionantes de la ciudad desde lo alto de los arcos. Trainworld sorprenderá a pequeños y grandes con sus impresionantes museos y el palacio de Coudenberg le sumergirá en un mundo de caballeros y damiselas. Como novedad de este año, el museo de Manneken Pis ha abierto sus puertas. Los más pequeños podrán vestir a la estatua dando rienda libre a su imaginación.

  • Jugar al aire libre en Bruselas, en un entorno completamente verde

  • Entre dos visitas, podrá disfrutar de la naturaleza. Como usted mismo comprobará, Bruselas es una ciudad muy verde. Parques y zonas de juegos, jardines fuera de lo común, espacios para niños, el bosque de Soignes y mucho más. La ciudad acogerá con gusto a familias y niños para vivir un momento de pura desconexión o un pícnic improvisado. Descubra la abadía de Rouge Cloître, situada en el centro del bosque de Auderghem, o el parque de Bruselas, un oasis de verdor en pleno corazón de la ciudad. Un poco más al norte, podrá acariciar a los animales en la granja Nos Pilifs. Justo en frente, encontrará el Sortilège, donde podrá dar un paseo activo por el bosque de la ciudad en un ambiente medieval.

  • Bruselas: sus animaciones, su música, sus fiestas y... su playa

  • Pero, ¿qué sería Bruselas sin la cultura? No importa cuando visite la ciudad, siempre encontrará algo que hacer. La ciudad se mueve durante todo el verano al ritmo de los festivales, el teatro callejero y otros acontecimientos. En junio, el parque de Forest queda invadido por los artistas belgas y extranjeros con motivo del superVliegsuperMouche, el festival artístico por excelencia para los niños. Berchem-Sainte-Agathe acoge el Festival Visuel y Plazey tiene su lugar reservado en el parque Élisabeth de Koekelberg, donde los más pequeños podrán descubrir todos los tesoros de la ciudad. En julio, le el festival Brosella Folk and Jazz, muy cerca del Atomium, en el parque de Osseghem, ofrecerá una música cautivadora a los niños y a sus padres. Durante todo el verano, el parque de Bruselas recibirá la visita de las marionetas de Guignolet. En agosto se celebra el festival Théâtre Nomades, en el que pueden verse artistas de circo sobre el escenario y sesiones de teatro en las calles. Pero esto no es todo. Del 7 de julio al 12 de agosto, Bruxelles les Bains vuelve a las orillas del canal con un programa artístico y festivo del que disfrutará toda la familia.

  • Y mientras usted disfruta en Bruselas con unas buenas patatas fritas o un suculento gofre de chocolate, no se olvide de la ruta del cómic ni de descubrir el arte callejero, ni ninguno de los edificios únicos de la ciudad...

    Niños, ¡Bruselas está esperando!