La casa Cauchie

Uno de los ejemplos más brillantes del Art Nouveau bruselense y, en concreto, del esgrafiado o pintura de fachada es la casa Cauchie. La fachada, la arquitectura y el interior de este edificio merecen sin duda alguna una visita. Es necesario reservar con antelación.

Paul Cauchie, el primer propietario, se dedicaba, junto con su mujer Lina, principalmente a la decoración y a la pintura y, en concreto, a la creación de estas pinturas murales basadas en una técnica ancestral. La mayoría de los ejemplos bruselenses son obra suya o de su mujer. Aunque fue más decorador que arquitecto, diseñó su propia casa, que se terminó en 1905.

Toda la fachada de la casa está ricamente decorada por estas pinturas puesto que... ¡servía de publicidad para la empresa de esta pareja de decoradores! Además, en la decoración de su propia fechada Cauchie hizo alarde de su especialidad. La fachada del edificio está dividida por la presencia de tres puertas: la puerta central da acceso al nivel del sótano, la de la derecha da acceso a la planta baja realzada, mientras que la tercera tiene una mera función decorativa. El interior de la casa también está decorado con numerosos esgrafiados.

Por último, destacamos que los materiales de construcción no siempre eran de buena calidad. El arquitecto, a sus 30 años, todavía no disponía de medios suficientes. El edificio estuvo a punto de ser demolido en 1971 para albergar una nueva construcción. Finalmente, violentas protestas permitieron que el edificio fuese declarado edificio protegido en 1975.

La visita cuesta 5 euros, guía incluida.

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