Maison Saint Cyr

El ejemplo más extravagante y asombroso de “art nouveau” bruselense lo ilustra, sin lugar a dudas, la Maison Saint-Cyr, con su magnífica forja artística como cualidad más destacada. Decorada con gran acierto gracias al empleo abundante y lujoso de vidrio y hierro en la angosta fachada de cuatro metros de alto, la casa es una delicia para los ojos.
El inmueble se levantó entre 1900 y 1903 como hogar del pintor y decorador Léonard de Saint-Cyr y lleva el sello del arquitecto bruselense Gustave Strauwen, un discípulo de Víctor Horta, que diseñó los planos a la edad de 21 años.
Ahora bien, hasta hace poco, los comentarios que suscitaba esta joya del “art nouveau” no eran únánimes. Respecto a la fachada, en 1967, arquitecto titular de la Ciudad de Bruselas se expresaba en estos términos: “Carece de la unidad tan necesaria a toda obra de arte. Los diversos elementos chocan los unos con los otros y dan la impresión de una fantasía desordenada y poco armoniosa, que aún queda más patente, si cabe, debido a la presencia de una escalera exterior de dudoso gusto”. Seis años más tarde, las opiniones sigue siendo similares: ... “Es una obra tumultuosa, de proporciones desconcertantes, que más bien hace pensar en un decorado teatral que en un conjunto arquitectónico serio, ordenado y lógico”, zanjaba la Commission royale des Monuments et Sites (Comisión Real de Monumentos y Lugares Históricos de Bélgica).

Información práctica

  • Square Ambiorix 11
    1000 Bruxelles